Marcelo Pineira nuevamente nos sorprende con esa maravillosa habilidad para transportarnos a otros momentos y paisajes. Kamchatka, una pelÃcula que mereció llegar a los Oscar, Con actuaciones de Cecilia Roth y Ricardo Darin y el increÃble Tomas Fonzi (el niño de la pelÃcula). Con un Guión que rasguña en lo mas oculto de los miedos de muchos, personalmente sentà la presión en el pecho al pensar que eso que veÃas en escena podrÃa haberte pasado a ti. Con escenas que nos muestran la esperanza que hoy es realidad, me parece necesario el nuca el dejar de creer.
Como olvidar esa sensación que me recorrÃa el cuerpo cuando sentÃa el miedo de mis papas, que luego asumà como propio. No puedo olvidar los toques de queda y los amigos de mis papas que se quedaban en la casa encerrados con miedo de asomar la cabeza. Como puedo olvidar el miedo a hablar fuerte de lo que pensabas, el saber que pasaban cosas indecibles, que habÃa gente que mataba sus compatriotas, que torturaban, que tus papas podÃan desaparecer. Como olvidar las protestas, como olvidar cuantas veces me toco respirar bombas lacrimógenas, pensando en que a algún conocido podÃan habérselo llevado detenido. Como olvidar el miedo de arrancar sin saber hacia donde, solo por gritar por justicia. Como olvidar que uno sabia que pensaba distinto y que eso te hacia un posible opositor peligroso. Como me puedo olvidar de la represión, como no sonar con esa rabia contenida que me daba el ver un Carabinero o un uniformado, como evitar escuchar que eran â??ellosâ?? quienes desaparecÃan gente, como no saber que eran â??ellosâ?? los que mataban a los amigos de mis papas o a los que pensaban como ellos. Como evitar hablar de â??ellosâ?? y â??nosotrosâ?? Como olvidar cuanta valentÃa veÃa en aquellos que podÃan decir la palabra Democracia en medio de una Dictadura, porque ya las palabras implicaban ir mas allá, hablar era ser arriesgado, era ser â??idealistaâ??. Como olvidar esa niñez marcada por una dicta â??duraâ??, que vi., que vivÃ, que sentÃ, que olÃ. Como olvidar el miedo que durante muchos años mastique en cada salida del colegio, en la calle, en la micro, en mi casa, en el auto con las ventanas cerradas.
Esos y mas recuerdos me activaron esta gran pelÃcula, recomiendo ir con Pañuelos desechables y teniendo claro que será fuerte, pero estos recuerdos son los que hoy nos hace pensar que es posible la reconciliación, que podemos perdonar, que se puede creer en la democracia, que es necesario tener esperanzas, que cada momento es para vivirlo a concho, y no olvidar la suerte que vivimos.
Pato Castro