lean esta entrevista de Francisco Martorell a Michelle Bachelet, para conocerla un poco mejor que en el debate (aunque nunca tanto mejor)
En entrevista exclusiva, la precandidata de la Concertación a la Presidencia de la República, asegura que ella toma las decisiones importantes en su comando, descarta que Expansiva y el PS estén en pugna y define su polÃtica económica para terminar con la desigualdad. Segura de que será la sucesora de Ricardo Lagos, Bachelet rechaza firmemente la crÃtica de que evade los temas y promete un gobierno de “continuidad con cambios”.
“A mi no me manda nadie”
(Por Francisco Martorell)
* 1. Simplemente Michelle
El comando de campaña, en Antonio Bellet 271, comuna de Providencia, una ex casona que Guido Girardi destinó en algún momento para sus encuentros ciudadanos, es como los de antes. Se ve mÃstica y militancia. No hay derroche en los pasillos, como tampoco en la oficina de la candidata, hasta donde llegamos el miércoles 6 de abril por la tarde, a última hora, luego de meses de seguirle el rastro a la mujer que encabeza las encuestas y que avanza raudamente hacia La Moneda.
Sobre su escritorio muchos papeles, una revista europea; atrás, fotos familiares de su padre, el general Bachelet. Al costado un computador negro. Cuadros en las paredes. Sus hijos.
Bachelet es cordial. Tan simpática, o más, de lo que se dice de ella. Locuaz con la grabadora apagada, medida con el rec en rojo. Sus respuestas son meditadas, busca las palabras hasta que las encuentra y tiene el defecto (que puede llegar a ser peligroso para ella) de que piensa en voz alta. Y, además, no se reprime lo que está pasando por su cabeza.
Su dÃa empieza temprano y termina tarde. No para. Da pocas entrevistas, quizá porque sus asistentes quieren saberlo todo: qué preguntas, qué temas, quién la hace.
“Me cuidan”, dice la candidata.
Su apretada agenda se nota en el rostro que, además, debe recibir otra bofetada ese dÃa. Tras nosotros, con Paulsen en Chilevisión, luego a regiones y de vuelta a Santiago. El domingo anterior apareció en El Mercurio. La Raquel Correa la entrevistó a las 7 y media de la mañana, te mediante, en su casa; a nosotros nos ofrece café, que no aceptamos y ella, entonces, nada toma.
Nadie interrumpe la entrevista, sólo dos llamadas a su estruendoso teléfono celular. Una es para informarse de la salud de la centenaria madre del Presidente. “Está mejor”, nos dice. Se la ve aliviada.
Michelle Bachelet Jeria rÃe seguido y con ganas.
Sus asesoras me pidieron un cuestionario… ¿Tiene que saberlo todo anticipadamente?
Me lo acaban de pasar y ni siquiera lo he visto.
¿Afán de las asesoras o necesidad suya de saberlo todo?
A ellas les da angustia…
¿No es que usted sienta las entrevistas como un examen?
Yo me preparo siempre y si voy a un lugar, claro que lo hago. Siempre estudio los temas y, especialmente, antes de tomar una decisión. Pero no tengo una sensación de examen en las entrevistas. Es el celo de los que trabajan con uno&
¿Tampoco tiene que ver con eso de que siempre ha sido matea?
Siempre fui la primera o la segunda del curso, estudiosa, pero no matea porque estaba en mil cosas: teatro, coro, el seleccionado de voleibol del colegio, tocaba guitarra, tenÃa un conjunto musical, pololeaba, pero era una joven normal. Era buena alumna y me iba bien. Sà tengo la necesidad de hacer las cosas bien. No me permito en general la ligereza, la banalidad y no me gusta no estar bien preparada. Pero, más que la matea, es porque soy seria y soy responsable y no soy demagoga.
¿Y cómo ha manejado eso que llaman la intolerancia a la frustración que tienen generalmente los niños exitosos?
La he aprendido a manejar. ¿A quién le gusta que le vaya mal? ¡A Nadie! Si percibo que algo no ha salido bien, porque es mi responsabilidad, me tengo poca piedad. De inmediato me cuestiono qué podrÃa haber hecho mejor, más que pegarme latigazos, que poco sentido tiene&
¿Recuerda algún momento doloroso, en lo profesional, donde esa intolerancia haya aparecido?
Es doloroso cuando una ha trabajado fuerte en algo y no alcanza a ver concretado sus logros, no por ineficiencia, sino que por otras situaciones como el cambiar de actividad o de giro. Eso deja la sensación de que uno tuvo un hijo pero no alcanzó a amamantarlo. O lo amamantó pero no lo vio crecer. Cuando trabaja seriamente en algo, como a mà me gusta hacer las cosas, construyendo acuerdos y consensos frente a esos temas, por ejemplo en el área de la reforma previsional de las FFAA y luego por diversas razones, polÃticas o electorales, no se concreta. Eso también me duele.
¿Y cuando la ningunean? En El mercurio dijo que le molestaba…
No es que me moleste creo que no lo merezco, probablemente por lo que usted decÃa, que siempre me ha ido bien; entonces, esto de ser descalificada gratuitamente, me parece que no corresponde a la realidad. No es que me afecte, porque tengo el cuero harto duro, he pasado por cosas peores en la vida y he seguido caminando, pero siento que mi historia y carrera personal, en lo polÃtico, demuestran que las cosas son distintas. Y, en ese sentido, la banalización, el ninguneo, no es coherente con esa historia&
¿Por qué cree que están centrando los ataques en ese punto?
Si yo estuviera última en las encuestas, primero que nada, nadie perderÃa un minuto en preocuparse si tengo o no capacidades. Lo segundo es que es una estrategia publicitaria para intentar cuestionar mi capacidad de gobernar…
¿Tiene que ver con el hecho de que usted es mujer?
Yo creo que el hecho de ser mujer hace que ese tipo de sospechas pueda caer en terreno fértil (rÃe), pero creo que no es la única razón&
Usted sabe que esto recién empieza… viene lo peor…
Sin duda, no me preocupa. Yo sé que esto es parte de las estrategias históricas en las campañas electorales.
¿Hay algo de su historia, cuando tomó la decisión de ser candidata, que la hizo pensar en que era mejor no seguir adelante y que en campaña no le gustarÃa que apareciera?
No tengo temor alguno en ese sentido. Lo único que puedo temer, como cualquier madre, es que mis hijos lo pasen mal en esto. Mi vida, por lo demás, creo que es bastante conocida por la sociedad chilena, no tengo nada que ocultar y no tengo temores al respecto.
¿Qué le molesta más? El ninguneo o que se metan en su vida privada.
(Piensa) Mi vida privada es mi vida privada. Hasta Clinton dijo que incluso los presidentes tenÃan derecho a ella. Yo pondré los lÃmites: qué considero que corresponde que pueda hablarse de mi vida privada y qué no. Sobre todo porque quiero proteger a mis hijos y mi madre. No hay razón alguna para que ellos se vean involucrados o dañados por una decisión que es mÃa: ¡yo soy la candidata!
Mucho se ha hablado de su relación con un ex frentista y sobre lo que usted hizo en dictadura. Clodomiro Almeyda, en 1989, dijo que justificaba moralmente la existencia del Frente Patriótico Manuel RodrÃguez. ¿Usted también lo hace?
(Piensa) Yo creo que en esos perÃodos de gran represión y violación a los DDHH muchos pensaron que habÃa que terminar pronto con ese dolor; algunos apostaron a la vÃa pacÃfica y otros a todas las formas de lucha. En definitiva, lo importante es que se logró reconquistar la democracia y espero que hayamos sacado las lecciones para nunca más volver a pasar por eso.
¿Esas lecciones se sacan con verdad o justicia, con ambas cosas…?
Esas lecciones se sacan con verdad y justicia y con reparación a todas las vÃctimas de la violencia polÃtica…
¿La ley de Empalme, o estos seis meses de plazo para cerrar los casos, no es un impedimento para la justicia?
Yo creo que lo importante es que se pueda investigar en profundidad y que podamos llegar a la verdad y a la justicia…
¿Entiendo entonces que el plazo de seis meses es un inconveniente para usted?
Creo que la ley de Empalme es importante para todos los casos en general, pero respecto a los de DDHH, si uno quiere algo que yo comparto, que no se eternicen los procesos y se pueda avanzar en la verdad, porque además lo necesitan tanto las vÃctimas como los familiares de las personas inculpadas, debemos pensar la manera de poder llegar a la verdad y tener justicia lo antes posible. Hemos avanzado mucho y no estamos en la misma situación de hace 10 años. Pero yo preferirÃa que como sociedad buscáramos otro mecanismo por el cual acelerar los procesos.
El 91 fue el informe Rettig, luego la mesa de Dialogo y en los 2000 el Informe Valech. Soluciones encaminadas al esclarecimiento de los hechos. La Justicia ha comenzado a procesar y condenar a los responsables. ¿No teme que en su gobierno, en el caso de ser electa, se busque la solución polÃtica y la presionen por una amnistÃa?
No creo que en este paÃs haya condiciones polÃticas para una ley de amnistÃa. En paÃses donde se dictaron, hoy se está de vuelta porque demostró que no fue una buena solución. No es algo que yo tenga en mente.
LAVIN ES EL EVASIVO
¿Qué diferencias, en el ámbito económico, tiene con LavÃn y Soledad Alvear?
No he visto una propuesta de LavÃn. Fontaine dice que hay que bajar los impuestos y su candidato plantea situaciones que implican gasto fiscal; entonces, hay que preguntarle cómo piensa lograr eso. No conozco las propuestas económicas de Soledad Alvear o de LavÃn frente a distintas áreas como para saber si tengo diferencias de fondo o no con ellos. Yo, en la vida, he aprendido a no prejuzgar sino a que contestar seriamente sobre hechos conocidos…
Hablemos, entonces, de su propuesta. PolÃtica tributaria, por ejemplo…
Mi actitud es que, más que partir con una definición abstracta y a priori de una polÃtica tributaria durante mi gobierno, me he planteado el problema al revés, poniendo los bueyes delante de la carreta, en el sentido de decir: en un próximo gobierno, si dura cuatro años, cuáles van a ser mis prioridades, las nuevas exigencias, cuánto cuesta esto y cuál será el presupuesto fiscal que va a existir, porque hay una serie de procesos de infraestructura vial o de reforma procesal penal que van a haber terminado en el 2006, quedando una buena cantidad de recursos libres. Hemos logrado disminuir la evasión, pero cuánto más podemos hacer al respecto y, luego de hacer todo un costeo, calcular cuánto nos falta para poder cumplir con ese programa de gobierno. Recién ahà mirar de dónde sacar los fondos midiendo el costo polÃtico de esa decisión.
El senador Coloma de la UDI, ante una respuesta similar a la que me acaba de dar, dijo que usted era “evasiva” respecto al tema.
Yo no creo que sea evasivo trabajar en serio. Mucho más evasivo es lo que hace LavÃn al decir que quiere viviendas mejores e implantar un montón de medidas sociales, que implican aumentar el gasto fiscal, pero bajando los impuestos. Nadie explica cómo van lograrlo.
El diputado Escalona, cercano a usted, sostuvo derechamente que él estaba por aumentar los impuestos.
En mi comando, en el área programática y en la discusión del tema tributario, por ejemplo, hay múltiples personas y piensan de distinta manera. Varios, como Camilo o Carlos Ominami, sostienen que hay que subirlos; algunos, sin embargo, sostienen que no, porque creen que son otros los mecanismos fundamentales para costear las propuestas sociales. A mi no me manda nadie. Yo voy a estudiar esas alternativas y tomaré una decisión. No descarto ninguna pero, tampoco me compro a priori ninguna definición porque mi manera de acercarme al problema es la que dije: Defino las prioridades, mido cuánto cuesta, voy a ver cuánto hay de presupuesto fiscal libre, calculo lo que me falta para pagar ese mayor gasto fiscal y, recién ahÃ, tomó la decisión de qué instrumentos utilizo.
La economÃa chilena se ha concentrado en los últimos 15 años. ¿Usted cree que debe democratizarse o dejarla como está?
Creo que tenemos que pasar de un crecimiento económico a un desarrollo. Eso significa mayor bienestar para las personas, disminuir la mala distribución del ingreso, mejorar las oportunidades y traducir el crecimiento en desarrollo. Tomaré las medidas de polÃticas públicas que vayan en esa dirección…
¿La están tironeando, como dicen versiones de prensa, desde Expansiva (Velasco, Marshall, Rosenblut) y el PS?
Esto muestra que hemos evolucionado en la discusión. Primero no tenÃa equipo, propuestas ni ideas; ahora, tengo muchos equipos, muy diversos y muchas ideas. Creo que esto es mucho mejor y expresa que esta candidata tiene a su alrededor personas que tienen perspectiva y diversidad en su manera de pensar respecto a los mejores instrumentos para resolver los problemas. Pero, todos ellos están trabajando en función de los ejes principales que yo definÃ: Chile somos todos, un salto al desarrollo, más justicia y calidad en las polÃticas sociales y un nuevo trato a los ciudadanos. A todos ellos les entregué cuál era el marco de lo que podÃa ser la misión del próximo gobierno y, en base a eso, están trabajando distintas propuestas. Yo no le tengo miedo alguno, ni prejuicio, a la diversidad. Tampoco a posturas que puedan ser complementarias y otras muy distintas. Tomaré las decisiones en función de las alternativas que me ofrezcan como candidata para avanzar hacia una mayor equidad e igualdad de oportunidades.
Y cuándo un economista que está con usted, como Eduardo Engel, plantea conveniente bajar el sueldo mÃnimo. Eso, que está dentro de la diversidad del comando, ¿qué reacción le provoca?
Cada vez que uno conversa con especialistas en economÃa de cómo se genera más empleo, surge como método la flexibilidad laboral. En su comienzo, se podrÃa haber pensado que se trataba de adaptabilidad de jornada; luego descubrà que, detrás de la “flexibilidad laboral”, venÃa escondido el concepto de disminución de jornada pero con menor salario. Yo no estoy dispuesta a ninguna opción que implique un trabajo más precario y en peores condiciones porque, además, el salario mÃnimo en Chile es extremadamente bajo. No estoy de acuerdo, entonces, con disminuirlo. ¡Por ningún motivo!
¿Cómo piensa combatir la desigualdad si una de sus prioridades, además, es terminar con el 5 por ciento de extrema pobreza?
De muchas maneras. La gran primera prioridad pero que da resultados un poco a largo plazo es educación, educación y educación. Hemos avanzado, en infraestructura y cobertura, pero resulta indispensable mejorar la calidad de la educación y aumentar la cobertura de la educación preescolar. El origen de la desigualdad está en la cuna por un acceso poco equitativo a las oportunidades y, además, estoy convencida como pediatra que las capacidades y talentos de lo seres humanos no están distribuidas por barrio o ciudad. Pero también necesitamos aumentar cobertura en términos de equidad y calidad de la educación superior y calidad en la media y básica. Lamentablemente esto no tiene una respuesta al corto plazo.
En el área de la indigencia, tengo claro que hay que extender y ampliar programas como el Chile Solidario o el Chile Barrio que, independientemente de la evaluación que hay que hacer de ellos, tienen una perspectiva que a mà me gusta: una mirada integral de los problemas. No es la mirada focalizada en la pobreza únicamente, que entrega un chequecito y resuelve transitoriamente un problema, sino que enfrentar la pobreza, no sólo económica, también de relacionamiento, formación, etc. Un tercer elemento importante, es cómo poder generar, basado siempre en una economÃa que debe seguir creciendo sólidamente, mayor cantidad de empleos y para eso creo que es necesario realizar una polÃtica muy fuerte de fomento, apoyo y capacitación a las mipymes que son generadoras, según me dijo Rafael Cumsille, del 90 por ciento de los puestos de trabajo. Pero no cualquier tipo de empleo. Debe ser digno y decente, como dice la OIT, porque hay mucha precariedad laboral.
Otra de mis prioridades será reformar el sistema de pensiones. Cuando se mira los graves problemas de cobertura, de monto, que tienen las pensiones en Chile, vivimos más años, además, esto resulta una necesidad fundamental. Es un tema complejo, que debe ser estudiado, pero las personas tienen derecho a una vejez digna.
¿Cómo la abordará?
Como es un tema complejo, pero ineludible, una de las cosas que he señalado es que si soy electa, apenas asuma, voy nombrar a un Consejo de la Reforma de la Previsión con todos los representantes de los actores involucrados. Tomando en cuenta la curva demográfica de nuestro paÃs, probablemente, tengamos que pensar en un modelo que sea una mezcla de aporte individual pero dotándolo de más solidaridad.
¿Cómo siente los ojos de los empresarios, sobre usted, cuándo se reúne con ellos?
VarÃa. No siento que me escruten. Algunos me conocÃan de antes, cuando era ministra, otros no; en algunos se observa curiosidad pero, sin duda, es la misma mirada que tuve al comienzo cuando llegué al ministerio de Defensa y estoy convencida que asà como lo hice en esa cartera, luego tendré una mirada de confianza y tranquilidad&
Piensa, entonces, que se los va a echar al bolsillo, como a los militares…
(RÃe) Yo a nadie me lo hecho al bolsillo. Creo en las relaciones serias, responsables, profesionales y respetuosas…
Se acuerda cuando al Presidente Lagos los empresarios le dijeron “déjenos trabajar tranquilos”. ¿Qué harÃa usted en una situación semejante?
Asà como el presidente Lagos los invitó a trabajar con una agenda de crecimiento, yo los invitarÃa a pasar ahora a una de desarrollo& Pensar en cómo los empresarios, que han ganado bastante, en gran medida por la estabilidad polÃtica, institucional, por la cohesión social y la gobernabilidad que hemos logrado, ahora colaboran para tener un Chile más equitativo y con igualdad de oportunidades, donde el crecimiento económico contribuya a un mayor desarrollo y bienestar.
Usted es una mujer de izquierda. ¿Cree en las recetas del FMI?
A lo mejor en su ámbito de acción sÃ, pero creo que se han equivocado en muchas otras cosas como, por ejemplo, cuando han menospreciado todo lo relativo al desarrollo institucional.
El problema del gas ¿Es sólo un asunto entre privados?
El problema del gas y el energético es de todos. Y los gobiernos deben tener polÃticas energéticas, diversificar las fuentes y buscar otras alternativas dentro de lo que existe, como la eólica, la biomasa, la geotermia, los paneles solares, etc. Dentro del camino de integración con nuestros vecinos debemos mirar el problema energético más integralmente porque debemos sumar nuestras potencialidades…
¿La convence la forma en que Lagos ha tratado el tema?
Uno no puede ser dependiente de la fuente ni del tipo de energÃa ni de un solo paÃs. Chile debe diversificar el origen y buscar más fuentes alternativas para que, en distintas condiciones, no suframos escasez.
“NO COPIO MODELOS DE NADIE”
¿Con qué Presidente de la región, no me diga Lagos, se siente más cerca por su forma, modelo, estilo?
Lagos por supuesto. Yo sé que usted no quiere que le conteste eso. Pero es asÃ. Primero, porque tuve la opción de trabajar con él, por lo tanto conocà su extraordinaria estatura como estadista, como gobernante y yo me he definido como continuidad pero como cambio también. En un próximo gobierno yo continuaré con aquellas cosas positivas y asumiré los nuevos desafÃos&
Pero excluyendo a Lagos, con qué liderazgo se identifica más… ¿Con cuál presidente, por ejemplo, le gustarÃa almorzar mañana?
(Piensa largo rato) Yo creo en los liderazgos propios, no copio modelos de nadie y me gustarÃa almorzar con todos ellos y conversar de los problemas de América Latina.
¿Va a focalizar su polÃtica exterior en el Mercosur?
América Latina y Mercosur. Yo creo que tenemos problemas e intereses comunes y debemos buscar respuestas comunes. Pero, por cierto, habrá que mantener las excelentes relaciones con la Unión Europea y trabajar como siempre con EEUU…
La polÃtica exterior depende del Presidente. Cada año se vota en Ginebra la situación de los DDHH en Cuba. ¿Cuál serÃa su posición?
Llegado el momento, porque no me gusta hacer polÃtica ficción, estudiaré los antecedentes y tomaré una decisión&
¿Cree que los centenarios problemas con Perú y Bolivia pueden ser resueltos con mano de mujer?
No es un problema de género…
¿Es decir, entonces, no hay una forma femenina de gobernar?
Si, la hay; es con más participación y cercanÃa. Pero eso no basta para resolver los problemas. Los que existen hay que verlos con una mirada de Estado, pero además de integración y para solucionarlos, como dice el refrán, hacen falta dos para bailar tango.
“HAY LAGOS PARA RATO”
De ser presidente, ¿dónde le gustarÃa que estuviera Ricardo Lagos?
Donde él quisiera. Sin embargo creo que él en Chile puede entregar un gran aporte con su experiencia. Creo que hay Lagos para rato.
Insulza, probablemente en la OEA; Lagos retirándose con una popularidad significativa; la DC, si usted le gana a Alvear, herida; un empresariado que le gusta levantar la voz. ¿DifÃcil partido para tomar la pelota?
Cualquier tarea de esta naturaleza tiene desafÃos importantes. Asà como en un partido de fútbol, con buenos equipos y liderazgo, se puede meter goles.
¿Cree que Lagos, como acusa el comando de Soledad Alvear, ha actuado a favor suyo?
No, yo creo que él ha sido prescindente y ha pedido y solicitado prescindencia a lo largo de todo el paÃs y es lo que me consta. Donde yo he estado no ha habido participación de los jefes de servicio en actividad alguna de campaña&
Pero prácticamente dijo que votarÃa por usted en las primarias.
El, en realidad, no dijo eso. Recordó lo que habÃa pasado en las primarias anteriores. Pero también ha dicho con claridad y públicamente que él considera que la Concertación tiene dos buenas candidatas y que su corazón está en la Concertación…
¿No teme que los debates y las primarias tensen mucho las relaciones dentro de la Concertación?
En general, cuando se compite se producen ansiedades que de no manejarse adecuadamente pueden producir tensión. Ellas, sin embargo, pueden ser parte normal de una competencia. Creo que lo importantes es no perder nunca de vista que la Concertación es un proyecto paÃs que sigue teniendo vigencia, validez, aunque una Concertación renovada, con nuevos aires y un trabajo estrecho y cercano con la ciudadanÃa, que es lo que yo creo que debe hacer. Si logramos no perder de vista lo principal, esas tensiones debieran estar dentro de lo aceptable.
¿Cree que de existir una gran diferencia entre las precandidatas, marcadas en las encuestas, la que está muy abajo debiera renunciar y no llegar hasta las primarias?
No, desde un primer momento, señalé que el mecanismo más democrático era el de primarias, abiertas y nacionales. Sigo creyendo lo mismo. Ese es el momento de la verdad.
¿Y usted no darÃa un paso al costado si, hipotéticamente, estuviera muy por debajo de Soledad Alvear?
Los ciudadanos tienen derecho a dar su opinión sobre quién creen que debe ser, en este caso, la candidata única de la Concertación. Creo que irÃa a primarias.
“Me jugué por la pÃldora”
Usted no es católica. ¿Le conmovió la muerte del Papa?
Sin ser católica, fue un hombre que me merece el mayor de los respetos. Hay un compromiso permanente del Papa por la paz, los derechos humanos y la democracia, que lo vimos en el pasado, hace 18 años en Chile y que tuvieron un fuerte impacto en lo que fue la evolución polÃtica de nuestro paÃs. También por la paz, en las complejidades entre Chile y Argentina, en Irak. Su postura, además, fue siempre en pos de los pobres, de la justicia y la solidaridad. Es un hombre, en ese sentido, al cual Chile le debe mucho y el cual, también, se jugó por una mayor equidad e igualdad en el mundo.
Han surgido voces, como la de Hans KÃŒng, que influyó en el Concilio Vaticano II, que habla de un Karol Wojtyla tremendamente contradictorio…
Yo quiero destacar su aporte a la paz. Creo que muchos hombres y mujeres tienen contradicciones…
¿Repondrá el aborto terapéutico?
El aborto terapéutico se instaló en Chile en los años 40 y luego se mantuvo durante el gobierno de Frei Montalva, Allende e, incluso, hasta fines del régimen militar. El sentido era disminuir la mortalidad materna. El año 2004 se produjeron 43 muertes maternas en Chile y tengo un grupo de personas estudiando las causas para ver si hubo alguna que falleció porque no existÃa el aborto terapéutico en nuestro paÃs. La medicina ha avanzado y hay que mirar si lo que ayer fue valido sigue siéndolo plenamente hoy& Creo que para tomar una decisión de salud pública uno no puede basarse en las creencias personales de los presidentes o los candidatos sino en la evidencia cientÃfica.
¿Y, ante un caso, lo repondrÃa?
Eso es lo que estamos estudiando.
¿PÃldora del dÃa después?
No estoy de acuerdo que sólo se entregue en casos de violación. Me jugué, como ministra de Salud, para que estuviera en Chile y se pudiera comercializar. Debe ser bien usada. Yo creo que estamos en una segunda etapa. Las mujeres que tienen recursos en Chile pueden adquirirla. Coincido, entonces, con Antonio Infante, de que es importante mirar cómo se introduce igualdad de oportunidades frente a la pÃldora del dÃa después. Lo que sà creo, también, es que asà como aparece reducido el uso para mujeres con violación, también me parecerÃa una exageración dárselo a una niña de 12 años sin acompañamiento de sus padres. Debe darse de manera más equitativa, con información adecuada.
1. Simplemente Michelle
¿Qué libro está leyendo?
Ninguno y es una tragedia. No tengo tiempo. Tengo que leer muchos documentos, materiales, porque soy una persona que para tomar decisiones, tengo que estar convencida de que es la mejor opción. Yo tomo decisiones polÃticas, pero con evidencia cientÃfica y técnica, creerme en serio que es la mejor opción…
¿Cuándo fue la última vez que fue con su hija menor al cine?
Harto tiempo ya. Yo creo que fue en diciembre. Sin embargo, a favor mÃo, hemos visto pelÃculas en la casa…
Si pudiera cerrar los ojos y volver al dÃa en que le ofrecieron el ministerio de Salud, donde comenzó todo… ¿AceptarÃa el cargo?
Sin duda, porque pese a que resulta doloroso no poder dar respuesta a las urgentes necesidades de la salud, fue una experiencia extraordinaria. También ser ministra de Defensa, con sus momento difÃciles, complejos, momentos de contradicciones, pero una experiencia de la cual yo me siento no sólo feliz de haberla vivido sino, además, muy satisfecha con los logros. Tengo el convencimiento que trabajé seriamente. Hasta el dÃa de hoy me encuentro en la calle con personal de salud o personal uniformado y me expresan su respeto profundo y su deseo de que llegue a ser la presidenta de Chile.
Su candidatura surge de la ciudadanÃa. En la campaña, usted, dice haber percibido una gran diferencia entre la elite y la ciudadanÃa. ¿Cómo, entonces, podrá colmar las expectativas de sus votantes sin contrariar a la elite?
Cuando hablo de diferencia me refiero a que la elite tiende a darle valor a cosas distintas a las que le da la ciudadanÃa. Por ejemplo, la elite está preocupada de si tengo generalÃsimo, de quiénes conforman mi comando, etc. Esa es la problemática de una elite con códigos de la polÃtica tradicional. La ciudadanÃa está preocupada del empleo, de las condiciones de la educación, de la seguridad o las oportunidades que tenga en la vida. Estas diferencias, sin embargo, no quieren decir que, en el acto de gobernar, no sea importante hacerlo con los ciudadanos pero también con los partidos polÃticos o los equipos, en definitiva tomando decisiones que velen por el interés de los chilenos. Yo creo que es posible porque en definitiva, pese a que en la discusión, la valoración, el análisis polÃtico, lo que prima muchas veces es esta “institucionalidad polÃtica”, cuando uno hace un proyecto de Gobierno y fija tareas y metas, se puede contar con todo el apoyo de la elite. Yo he tenido un gran apoyo de la gente de los partidos, que están entusiastamente trabajando en todos los comandos…
¿Le molesta que tanto LavÃn, como su amiga Soledad Alvear, hayan puesto con su qué el tema de la familia en la campaña?
Para nada, la familia es fundamental en el desarrollo social. Sin embargo, creo que la familia verdadera chilena, que no es única, es diversa y que, un candidato a la presidencia tiene que diseñar y desarrollar polÃticas públicas para toda esa diversidad de familia, que es tan valiosa una como la otra.
Y usted ¿Tiene pareja en este momento?
No.
¿Y puede haber, a futuro, el primer caballero de la patria? Esa pregunta también se la harÃa a un candidato soltero, separado o viudo…
¿Usted cree que la harÃa? Si eso sucede, le prometo que lo llamo por teléfono y se lo anuncio, como primicia absoluta…