Un buen articulo de Rafael Cavada de la Nacion Domingo, sobre las viviendas sociales que se llovieron. Lo pueden leer a continuacion.
Casas Chubi
Se las entregaron con bombos y platillos a los pobladores hace casi seis semanas. Vino hasta la ministra, que se sacó fotos, saludó a los niños y dijo con una enorme sonrisa que este era el inicio de una nueva vida para los pobladores…
Rafael Cavada
Llueve sobre la ciudad, ¿por qué te fuiste…?
Los Bunkers suenan en la radio de la camioneta, riéndose a carcajadas de Andrés ZaldÃvar. Probablemente, el ministro del Interior, ungido por la DC, no recibió ningún informe de lo que pasaba en Peñalolén, cuando dijo que no estaba contemplado que las obras viales concesionadas a privados se transformaran en piscinas. Seguramente, nadie le dijo que las viviendas sociales entregadas hace un mes y medio por el Gobierno se llovÃan como un colador.
Maestro, ¿dónde quedan las casas Chubi, las que se inundaron?
Ah, las mejores casas entregadas por el Gobierno, allÃ, en las parcelas dos cuadras a la derecha.
El viejo se rÃe, socarrón, divertido con su propio chiste. Está parado junto a avenida Grecia, a unos centenares de metros de donde termina la vÃa. Más abajo están las famosas casas Chubi. Se las entregaron con bombos y platillos a los pobladores hace casi seis semanas. Vino hasta la ministra, que se sacó fotos, saludó a los niños y dijo con una enorme sonrisa que este era el inicio de una nueva vida para los pobladores. Al lado de ella una señora sonreÃa. Volvió a salir en televisión el viernes en la noche, pero se le habÃa borrado la sonrisa. Supongo que a esa altura también se le habÃa borrado a la ministra. Las casas Chubi, que tomaron su nombre de los dulces multicolores, se habÃan llovido. AsÃ, tal cual. Las casas nuevas, bonitas, hechas para la nueva generación de beneficiarios de los programas estatales de vivienda, tenÃan los sistemas eléctricos a medio terminar, no estaban listas para ser habitadas, sus planchas de internit, expuestas a las inclemencias del tiempo, almacenan agua como una esponja. La prensa, culpable de todos los males que afectan a cualquier institución en cualquier parte del mundo, se hizo un festÃn. La ministra reconoció las culpas, que hubo una falla administrativa, que se va a investigar, que sólo fueron dos casas, que el colector de un condominio que queda más arriba…
Es cierto, la gran mayorÃa de las casas resistieron perfectamente. De hecho, las que tuvieron problemas están todas en un mismo sector. El último sector que se entregó. â??Es que los pobladores pidieron venirse antesâ??, dijo la autoridad. â??Mentiraâ??, me dice la señora que -con varios dientes menos, un cigarro en la boca y un balde en la mano- ayuda a su marido a arreglar la casa que le dio el Gobierno. Detrás de ella flamea al viento una enorme capa de plástico que cubre la plancha de internit, hinchada de agua y malos presagios. â??Fueron el Serviu y el alcalde, llegaron y nos dijeron: â??Las casas están listas, asà que arreglen las cosas porque se van a su nuevo hogarâ??â??. Cuando le pregunto si ellos pidieron venirse antes, niega enfáticamente con la cabeza. â??Nosotros sabÃamos que a las casas les faltaban cosas, que las instalaciones eléctricas no estaban listas. Se lo dijimos a las autoridadesâ??.
El tipo de pelo corto no ha parado de mirarnos. DesconfÃa de las cámaras. Tengo que pedirle a Harry Molina que baje la cámara y me saco el micrófono antes de alejarme con él unos 30 metros antes de que hable. â??Fue el alcaldeâ??, me dice. Es de la empresa constructora, que hasta ahora no ha hecho ninguna declaración. No quieren arriesgarse a perder otros contratos gubernamentales. Más vale pasar piola y arreglar todo lo más rápido que pueda. â??No hemos tenido ni un problema en las demás casas, ninguno de los seis conjuntos, pero éste lo querÃan rápido. Nosotros le dijimos al Serviu, pero igual trajeron a la gente a vivir acáâ??.
â??Es un asunto de dignidadâ??, decÃa Ricardo Lagos cuando inauguraba los colectores recién construidos, cumpliendo la promesa hecha un año antes en medio del agua que se colaba por las casas. Salió en todos los noticiarios. Pero parece que algunos no vieron noticias ese dÃa, o que estaban más preocupados de las autopistas urbanas que pagan peaje y que se asignan en concesiones de centenares de millones de pesos, que de unas pocas viviendas sociales.